En este artículo se propone una aproximación crítica al espacio urbano desde la escucha. A través del concepto de “auralidad”, el texto desafía los marcos tradicionales de representación espacial, dominados históricamente por la visión y la cartografía estatal.
Partiendo de una lectura crítica del “visuocentrismo” y de los modelos euclidianos que estructuran la planificación urbana, se argumenta que el espacio sonoro –fluido, relacional y difícil de contener– puede revelar otras capas del territorio, en especial aquellas vinculadas a experiencias sensibles, memorias ocultas y formas de habitar que escapan a las narrativas oficiales. En este sentido, el artículo articula la escucha como una herramienta estética y política capaz de tensionar las fronteras entre lo visible y lo audible, lo institucional y lo vivido.
La investigación se centra en el Puerto de La Plata, espacio emblemático donde convergen infraestructuras, restricciones de acceso y silenciamientos materiales y simbólicos. A través de paseos sonoros, fonografías y cartografías reflexivas, se ensaya una lectura crítica del lugar que no sólo documenta lo que se oye, sino que reflexiona sobre las condiciones de producción del espacio y los modos de representarlo.
Partiendo de una lectura crítica del “visuocentrismo” y de los modelos euclidianos que estructuran la planificación urbana, se argumenta que el espacio sonoro –fluido, relacional y difícil de contener– puede revelar otras capas del territorio, en especial aquellas vinculadas a experiencias sensibles, memorias ocultas y formas de habitar que escapan a las narrativas oficiales. En este sentido, el artículo articula la escucha como una herramienta estética y política capaz de tensionar las fronteras entre lo visible y lo audible, lo institucional y lo vivido.
La investigación se centra en el Puerto de La Plata, espacio emblemático donde convergen infraestructuras, restricciones de acceso y silenciamientos materiales y simbólicos. A través de paseos sonoros, fonografías y cartografías reflexivas, se ensaya una lectura crítica del lugar que no sólo documenta lo que se oye, sino que reflexiona sobre las condiciones de producción del espacio y los modos de representarlo.